eva yerbabuena

[Prensa]

Selección de artículos de prensa publicados de nuestros espectáculos.

"El Huso de la Memoria", El País, 15 de septiembre de 2007

Por: Roger Salas
Eva es una bailaora excepcional y singular. Es una grande que evoca tiempos y figuras del pasado y que, como las grandes, une con acierto lo vernáculo con la renovación. Cuando ella baila y está en escena, la calidad está asegurada”

"A Cal y Canto", La Razón 12 de mayo de 2005

Por: Juan Carlos Rodríguez
“…esa transfiguración del baile en milagro es tan infrecuente que nunca se sabe donde va a tener lugar. Eva Yerbabuena desató ayer en el Tokio Internacional Forum Hall ese prodigioso destello de pureza que sólo se da en artes supremas y convierte una obra en maestra. La bailaora granadina lleva un par de años convocando una expectación singular, fruto de sus extraordinarias actuaciones.”

Una belleza absoluta (El País, 20 de septiembre de 2004)

Por: Ángel Álvarez Caballero.
Fue casi todo muy hermoso. Eva Yerbabuena bailó mucho y bien, doliéndose, quebrándose. Los estilos flamencos fueron cayendo enhebrados en sí mismos, como si de una secuela dramática se tratara (…) El espectáculo funciona bien y habla a las claras de una bailaora que sabe lo que quiere -y lo que es más significativo- cómo realizarlo.

Eva, cuatro momentos de eternidad (El Mundo, 20 de septiembre de 2004)

Por: Manuel Martín Martín.
La maestra -viva la madre que la parió, con perdón-, ha dejado a la Bienal cuatro momentos de eternidad pero también una reflexión: no se trata de aupar a quienes buscan fórmulas cada vez más acrobáticas y circenses, sino de un empeño por descubrir y presentar la realidad histórica.

La Yerbabuena vuelve a impactar con una gran obra (El Correo de Andalucía, 19 de septiembre de 2004)

Por: Manuel Bohórquez.
"A cuatro voces" es un ambicioso y elaborado espectáculo en el que intenta transmitir emociones con su cuerpo, unas veces con danza contemporánea y otras con flamenco, donde está considerada por muchos como la mejor bailaora del momento.

Poética y melancólica Eva (Diario de Sevilla, 19 de septiembre de 2004)

Por: Rosalía Gómez.
Abre su trabajo en solitario con una seguiriya en la que la bailaora, inmensa, interpreta con la intensidad de una heroína de tragedia griega; encoge su cuerpo acercándolo a la tierra para luego sacar con las manos, con violencia solemne, todo el desgarro que la habita. Una tragedia que no le impidió dar una auténtica lección del baile y demostrar que tiene uno de los mejores pies del flamenco femenino.

¡Niño, déjame que baile! (ABC, 19 de septiembre de 2004)

Por: Marta Carrasco.
La compañía sale a escena y, a estrofas de soleá, va desapareciendo. Al final, a boca de escenario, la bailaora dice que ése es su sitio. Y seguro que sí. Lo es. Se lo gana día a día y por derecho.